Rutas ciclistas de Fuerteventura: Los Pozos – Playa Blanca

 

El Cabildo de Fuerteventura tiene anunciado en su página web la creación o acondicionamiento de 34 rutas ciclistas, de las que ya llevan completadas 14. A continuación describiré mi impresión sobre la denominada “Ruta 17”, de Los Pozos a Playa Blanca (ver aquí: descripción oficial en pdf). Mi bicicleta, con la que la he realizado, es una urbana de 28” y sin amortiguaciones, lo que se dice una bicicleta normal.

Sobre esta ruta (y por lo visto, la mayoría de ellas) lo primero que hay que aclarar es que no se trata de carriles bici, ni consta de ningún acondicionamiento especial para bicicletas. Son, simplemente, recorridos que pueden hacerse en bicicleta, a pié, y salvo algún pequeño rodeo también en coche.

Desde la Playa de Los Pozos hasta la primer glorieta circularemos por vía urbana, de un carril para cada sentido. Al llegar a la glorieta ya debo discrepar con el texto oficial que dice literalmente: “Giraremos a la izquierda para alcanzar un puente de madera y continuar en dirección a la Punta de los Pozos“. Como se puede ver en la imagen, para llegar al camino propuesto (el del puente) no hay camino. Es decir: se trata de una zona en principio peatonal (Entiendo que con la publicación de esta ruta, oficialmente se está permitiendo el tránsito en bicicleta por esta acera/paseo, porque hay que recordar que por norma general no se puede circular en bicicleta por la acera). De las dos opciones que he dibujado, en la roja se gira completamente la glorieta, se ignoran la 1ª, 2ª y 3ª salidas, y antes de volver por la carretera de Los Pozos hay que subir a la acera (no hay rampa, así que posiblemente deba bajarse de la bicicleta para subir), luego recorrer unos metros y cruzar el puente de madera. La segunda opción, marcada en verde, es lo que se entiende por “girar a la izquierda” en una glorieta, es decir, salir por la 3ª salida, pero entonces tendrá que cruzar la calle por el paso de peatones (esto también está prohibido, salvo que se baje de la bicicleta y cruce caminando), y ahí sí suba por la rampa, y siga el camino ya sin pasar por el puente de madera. Aquí hay que hacer otra aclaración: ese puente de madera es muy angosto, y lo cruzan los peatones, por lo tanto es muy peligroso cruzarlo circulando en bicicleta. Es decir: a escasos 350 metros de empezar la ruta, el ciclista debe bajarse de la bicicleta y continuar a pié, o violar algunas normas de circulación y exponerse a multas y accidentes.mapa glorieta los pozos - puerto del rosario

Continuemos el viaje: Los próximos 900 metros aproximadamente los recorreremos por el paseo marítimo. No está de mas repetirme: es una acera, de ancho variable, que compartiremos con los peatones. He visto a muchos ciclistas pasar a toda velocidad, en un lugar donde hay niños jugando, gente detenida charlando, ancianos caminando y haciendo gimnasia, etc. Es un error enorme y una falta de respeto. También he visto a la policía patrullando por ahí en motocicleta… sin palabras.

grafico farolas paseo de los pozos

Otra cosa fundamental: desconozco quién diseñó el paseo, pero no tiene ni la menor idea de urbanismo. Las farolas tienen postes en diagonal, de unos 60 o 70 grados, por lo que aunque la base del poste está en el borde de la acera, éste va invadiendo el espacio a medida que sube.  Este tipo de diseños ha sido eliminado del mobiliario urbano de las ciudades de todo el mundo, ya hace mas de veinte años, por peligroso y porque atenta contra la accesibilidad. Pongamos por ejemplo a una persona ciega que va caminando por el paseo: con su bastón va tocando la esquina del suelo y la pared para orientarse, al llegar a una farola no la advertirá, puesto que la base está justo detrás, y se romperá la nariz contra el poste. Ahora, todos los que se están riendo del ciego, imagínense a cualquier vidente que va tranquilamente hablando con otra persona, o con la vista baja, mirando por dónde camina, y se da con el poste en la sien. Pues ahora imaginen al ciclista que se le ocurre circular por el lado de dentro de la acera, o que esquiva un perrito, y se da con el poste en los dientes…

Finalizado el paseo marítimo de Los Pozos se acaba la acera, y también se acaba el asfalto de la calzada, así que a partir de ahí hay que transitar por pista. Me gustaría decir que está en buenas condiciones, pero no sería cierto. Se puede circular en bicicleta pero no es confortable. No es sólo de tierra, está llena de piedras, así que hay que ir con mucho cuidado de dónde se pisa, y en buena parte del recorrido tiene los típicos “serruchos”, esas franjas perpendiculares al sentido de circulación que se forman en este tipo de pistas, y provocan tal vibración y saltos en la bicicleta que pueden obligarte a bajar y continuar a pié si en algo estimas la integridad de tu entrepierna y la cohesión de tus articulaciones. Además es transitada por los coches que van a la playa, que levantan polvo y disparan piedras, y no siempre se preocupan de los ciclistas y peatones con los que comparten el camino.

En unos cientos de metros encontramos la primer salida a Playa Blanca, está visible e identificable por la bandera de los guardavidas que se vé abajo. Si no salimos por aquí, nos espera una ligera pendiente ascendente y luego una no tan ligera pendiente descendente, que habrá que bajar con mucho cuidado porque con la tierra, las piedras, los serruchos y la velocidad que se coge frenar puede ser peligroso, si acaso es posible. Y 800 metros después de la primer salida a la playa alcanzamos el final del recorrido y la entrada principal a Playa Blanca y al parador.

Conclusión: El recorrido es posible y aceptablemente bueno. Si el objetivo es ir a la playa, es mejor obviar todo el tramo del paseo marítimo, e ir directamente por la carretera de Los Pozos, se puede ir mucho mas rápido, se ahorran unos 150m y no hay riesgo de chocar con peatones. Si la intención es dar un paseo relajado, lo mejor es hacer sólo el tramo de paseo marítimo, porque el resto, por pista hasta la playa, puede resultar incómodo y cansado.

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