Circulación en bicicleta por Puerto del Rosario (I)

 

Me preguntaba antes que por qué en esta ciudad, con un clima tan bueno, con trayectos cortos, y aún en la situación económica que estamos pasando con una tasa de paro que supera el 30% (y creo que ampliamente), apenas se utiliza la bicicleta.

La bicicleta es un medio de transporte extremadamente económico y absolutamente ecológico. En Canarias, y mas precisamente en Fuerteventura, hace pocos meses se hicieron masivas manifestaciones en contra del petróleo, donde los lemas eran, literalmente: “Fuerteventura dice: No al petróleo!“, “Fuerteventura y Lanzarote por la Sostenibilidad“, y “No al petróleo, sí a las renovables“, entre otros. Aquí podéis ver al presidente del Cabildo y al Alcalde de la capital sosteniendo la pancarta, y aquí leer la noticia.

Aún así la apuesta por el uso de medios de transporte ecológicos y/o sostenibles es prácticamente nula.

Promover el uso de la bicicleta no consiste en crear carriles-bici, que deberían plantearse sólo en situaciones determinadas (sobran ejemplos de su incomodidad para los usuarios, de su peligrosidad y de su coste innecesario, y los ciclistas de toda España los rechazan tajantemente), ni en poner servicios de bicicletas públicas (que puede ser útil, pero no siempre), sencillamente deberían tener en cuenta a las bicicletas a la hora de trazar calles, recorridos, señalizaciones, facilitando la circulación en bicicleta y protegiéndola.

En esta ocasión empezaré mencionando el cruce de las calles Duero y Secundino Alonso .

calle secundino alonso

Ambas calles son de doble sentido, pero se ha cortado el tráfico en la calle Secundino Alonso en dirección sur-norte. Si se circula en esa dirección, se debe doblar a la derecha en la calle Duero, bajar hasta la glorieta, rodearla, volver a subir y reincorporarse a Secundino Alonso. Circulando en coche esto implica un retraso muy corto y, dado que se realiza a fuerza de petróleo con una pequeña presión del pié derecho, quienes trazaron ese recorrido consideraron que no era un inconveniente.

mapa glorieta puerto del rosario

Ahora analicémoslo desde el punto de vista de un ciclista: En primer lugar, se llega subiendo una pendiente ligera. Allí hay que doblar a la derecha, lanzarse por una pendiente pronunciada, acceder a una glorieta peligrosa puesto que no es convencional, los coches llegan ahí bastante rápido, al llegar al primer cruce, con la avenida de Los Pozos, los coches que acceden por ahí intentan cambiar de carril para doblar luego en la propia glorieta, lo que provoca situaciones riesgosas puesto que los automovilistas no ven (o no quieren ver) a las bicicletas como a otros vehículos. Le sigue una curva cerrada y luego otro tramo donde los vehículos deben hacer cambios de carril, y coger nuevamente la pendiente muy pronunciada de la calle Duero, esta vez ascendente.

calle duero

La glorieta, además de ser poco convencional por su forma y por sus accesos, tiene también una pendiente apreciable, siendo el lado noroeste bastante mas alto que el sureste. Tomar ese camino en bicicleta es apropiado sólo para quien tenga ganas de aventuras fuertes, riesgo y adrenalina. Los demás mortales optamos por parar, bajarnos de nuestra bici, cruzar caminando por el paso de peatones, y luego volver a montar para continuar nuestro recorrido. ¿Normal? No lo creo. Funciona como parche, pero ningún otro conductor (y los ciclistas son considerados conductores, puesto que deben cumplir las mismas obligaciones) es obligado a bajarse de su vehículo para atravesar un cruce.

Éste es sólo un caso de los muchos, muchísimos, que se encuentran en esta ciudad. No sólo se subordina a los ciclistas a normas pensadas exclusivamente para los vehículos a motor, también se subordina a los peatones, poniendo los pasos de cebra alejados de la ruta normal, donde no molesten a los vehículos.

 

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