Una vez que han empezado, y han visto que aquí no pasa nada, han decidido ir a por todas. Arremeten contra las pensiones y los desempleados, o sea, contra los mas débiles, y seguimos sin oirlos ni mencionar a las grandes fortunas.
A mí me resulta sorprendente que los socialistas encaren semejante agresión a la clase trabajadora del país. No solo porque traicionan sus propias siglas, Sino porque se están ganando la repulsa de gran parte de su base electoral. ¿Por qué habrían de enterrar su futuro político con unas reformas que, teóricamente, entrarán en vigor cuando ellos ya hayan perdido el control gobierno? Sólo se me ocurre que están obteniendo algún otro grueso beneficio, directo e indirecto. El indirecto porque éllos no son socialistas ni son obreros, en general son ricos empresarios que van a ver en sus propias empresas los beneficios de la explotación laboral. El directo es el que pasa bajo la mesa, el de los amiguitos con maleta…
Y los grandes sindicatos, los que convocaron una huelga general con tres meses y medio de anticipación, reclaman que se “reduzca” la reforma laboral, cuando deberían haber luchado para que no se decrete y deberían estar luchando por que se derogue. Y se consuelan con que la huelga ya está convocada. Total… Si es que no sirven para nada, o peor, solo sirven para domesticar a la clase obrera. Si son otros empresarios, que también tienen amiguitos y tienen mesas y maletas.
el iva es un impuesto que carga mas a quien menos tiene, a quienes usan su dinero para comprar lo que necesitan, no para negociar o especular. Desde un punto de vista socialista es una aberración.
Pero ademas es un impuesto al consumo. Justo ahora, en plena crisis, aumentan los precios y disminuira el consumo. Como liberales, también son unos incompetentes
Congelación de las pensiones, reducción de sueldos de funcionarios y de trabajadores de las empresas públicas, reducción del gasto farmacéutico, reducción de las ayudas al desarrollo, eliminación de la retroactividad de las prestaciones por dependencia.
El FMI y la Bolsa respaldan el plan. Me gustaría pensar que este gobierno es estúpido y no aprendió la lección latinoamericana, pero me temo que no es el caso, son simplemente traidores y corruptos que estan cumpliendo con sus amos.
Los sindicatos mayoritarios “no descartan protestas”. Éstos son aún mas vulgares, corruptos y traidores, perros falderos que se revuelcan por el suelo a cambio de su galletita.
Y aqui no pasa nada. Este pais tiene lo que se merece, por pelotudos.
Estoy siguiendo, como unos cuantos (nunca suficientes) ciudadanos (en su acepción de “vecinos de estos lugares”) los sucesos del Cabanyal. Y no puedo menos que sentir indignación ante semejantes hechos.
La ambición no conoce límites y la especulación juega con las cartas marcadas: TODAS las agrupaciones políticas se encubren entre sí, y el PSOE de paso juega a dos bandas y, para variar, envía a los perros* rabiosos a divertirse golpeando salvajemente a aquellos que deberían proteger.
Y sí, el PSOE tiene las manos tan manchadas de sangre como el PP, y de paso de mierda, y por eso discuten gilipolleces de cara a la galería pero en el fondo se encubren unos a otros sus negociados. Y que a nadie se le ocurra investigarlos…
* Que me perdonen los perros. Pensé llamarles “cerdos”, pero tengo entendido que estos mamíferos son muy inteligentes.
En A Coruña la empresa de telemarketing “Sykes” amenaza con echar a la mitad de su plantilla, mientras contrata personal en Ponferrada, donde el gobierno regional esta subvencionando al sector.
¿Que que significa eso? Pues que de oca en oca, y tiro porque me toca. Las empresas siguen ganando, cobran de sus clientes y a los trabajadores les pagan con subvenciones publicas, un negocio redondo. Y cuando se acaba la subvencion, dejan en la calle a 200, 300, 600 familias o mas y se van a otro lado.
¿Y los gobiernos locales, autonomicos, nacional…? Pues no son capaces de articular ninguna estrategia mejor que darle dinero a los que mas tienen, mientras nuestra situacion se hace cada vez mas precaria.
La accion de las empresas y del gobierno nos indigna y nos rebela, aunque son los explotadores de siempre y no esperamos mas. La actitud de ciertos sindicatos, en cambio, es mucho mas sorprendente: “La empresa nos comunicó que ha habido una caída en las campañas y que tiene que reducir plantilla. Ya sabemos cómo es el sector del telemarketing, donde las campañas vienen y van, por lo que es inevitable que haya algún despido” (C.C.O.O., el sindicato que no es de izquierda ni es de clase). ¿Es que nacimos ayer? ¿Es que nacieron ayer? ¿Donde han estado estos años? ¿Saben algo de lo que estan hablando? ¿Trabajan por los trabajadores o por los empresarios?
Los socialistas españoles, esa extraña especie política cuyos electores suelen justificar con resignación: “si, vale, pero en el fondo son distintos al pp…”, ha vuelto a demostrar su derechez esta vez en lo social (en lo económico lo demuestran tanto que dan vergüenza ajena): Los derechos humanos solo serán derechos si incumben a los españoles.
No es nada sorprendente, viendo el trato que puede recibir en este país cualquier humano que no lleve papel bajo la “solidaria” y aplastante mano del actual gobierno.
Los derechos hoy son menos derechos y los españoles hoy son menos humanos.
Recibo una nota de prensa de la CGT sobre los resultados de la Encuesta de Población Activa: los parados se situarán en 4 millones y la tasa de desempleo en 17%.
Cito un par de párrafos, y el resto en el cuerpo del post:
“Los ERE autorizados en los meses de enero y febrero del 2009 se han incrementado en un 468% respecto al mismo período del 2008. Los trabajadores afectados por ERE en los meses de enero y febrero del 2009 han sido 124.998, suponiendo éstos el 84,4% de todos los afectados en los 12 meses de 2008 que ascendieron a 148.088 trabajadores.”
“Se destruye empleo porque el modelo de Relaciones Laborales imperante permite que los empresarios utilicen el contrato de obra o servicio y/o por circunstancias de la producción, que son temporales y el “reino del fraude en la contratación” de forma absolutamente masiva: de los casi 17 millones de contratos realizados en el 2008, 14,7 millones de contratos fueron temporales y de éstos el 87,4% tenían contratos bien de obra o servicio, bien por circunstancias de la producción.”
En Galicia pasó lo que tenía que pasar. Y ni siquiera me apena. Entre dos partidos de derecha, ha ganado el que no lo niega.
Los socialistas se han pasado toda una legislatura y no fueron capaces de demostrar ni la menor diferencia con sus rivales. Miles de gallegos se movilizaron y apostaron por el cambio hace cuatro años, y aquí no se ha movido nada. O todo cambió para seguir igual. Con ese asco de dirigencia no me extraña que tantos socialistas se hayan quedado a dormir hasta tarde. Mi opinión es que no deberían dimitir todos, sino directamente disolver ese partido que no es mas que una bolsa de hipocresías que hace décadas olvidó interesadamente su raíz socialista y obrera.
En cuanto al bloque, que llevaba en su cartera un montón de reivindicaciones justas, se han comportado como unos dandis histriónicos, mas preocupados por salir en la foto que por otra cosa. (Por cierto, esa foto de los afiches de Quintana, con los deditos apoyados en la mejilla, le tiene que haber fusilado miles de votos). Para colmo han querido jugar al gobierno y a la oposición al mismo tiempo, participando incluso en manifestaciones contra sus compañeros de despachos.
Definición es lo que les falta siempre. Los bipolares del psoe no se definen porque cuentan un cuento y hacen otro, saludan con la izquierda pero firman con la derecha. Y los del bloque hace rato que quemaron las naves; un día los niños se sintieron grandes y tiraron toda la ideología por la borda para pelearse entre ellos por quién se sienta mas adelante, y así les va. Pero lo triste es que dejan a Galicia huérfana de un partido que la represente. Son unos verdaderos irresponsables.
Feijoo (aquel artista que se sacó una foto apagando un incendio forestal en mangas de camisa y con una manguerita de jardín) se ha cagado de risa. Ni tuvo que jugar a ganar, se sentó y vió como los otros muñecos perdían.
En fin… Se me antoja el Gaiás como una metáfora de la política gallega, que sigue su curso, demoledor como un tanque avanzando sobre la hierba, indiferente a las tertulias televisivas y a las declaraciones políticas. Porque conduzca quien conduzca, el camino siempre es el mismo.
Leo en la Voz de Galicia la noticia de los disturbios en una manifestación de la galicia bífida, hablan de independentistas violentos, y el vídeo adjunto muestra unos chicos y chicas con carteles en las manos, y un montón de bestias cagándolos a palos.
Ni apoyo ni comparto el independentismo de los que quieren cambiar un estado por otro, pero la impune violencia de las fuerzas represivas es insoportable. Y las correas de esos individuos las llevan hoy los que se pretenden herederos de la izquierda.
Por otro lado, que es el mismo, hoy en un bar escuché al lider supremo despachándose contra los (segun él, otros) que quieren reducir los derechos de los trabajadores. Qué hipocresía tan asquerosa. Qué dramatismo, qué expresión, horas frente al espejo le habrán costado. Y después a cenar con los banqueros y los patrones.
Ayer en A Coruña se concentraron aproximadamente la mitad de la plantilla de la empresa Atento, convocados por la CGT, y se manifestaron durante dos horas por varias calles céntricas de la ciudad. La presión policial fué importante (por momentos no se sabía si los furgones policiales nos seguían o nos empujaban).
El motivo de la protesta es que la empresa ha despedido a 84 trabajadores del servicio del 11822, (el “tidós”) alegando disminución de llamadas en el servicio, aunque al tiempo de los despidos los trabajadores no daban abasto con las llamadas, y además ha forzado el traslado de 27 trabajadores del 1004 a León, sin ninguna circunstancia que lo justifique, porque las llamadas telefónicas se pueden atender exactamente igual en León que en A Coruña. Evidentemente la intención última es forzar a que estos trabajadores renuncien, puesto que con el sueldo que cobran no pueden pagarse una mudanza y establecerse en otra ciudad. Todo esto sin respetar a delegados sindicales, madres y embarazadas con especial protección legal, etc. Y todo esto con la displicencia o el beneplácito de la inspección de trabajo, que habiendo sido informada de todo, y habiendo participado en las “negociaciones”, no ha hecho absolutamente nada.
Mientras esto sucedía, los sindicatos oficialistas se atrofiaban, unos, por la inyección de ego que les provocaba el ir sentándose en despachos importantes a “negociar” con cabecillas, sin darse cuenta, aparentemente, de que les estaban tomando el pelo, mientras otros con mejores intenciones se dispersaban y confundían la tarea sindical con la campaña política de sus líderes. Créanme, en este último caso, que valoro la lealtad, pero deberían definir a quién se la deben primero: a los trabajadores que representan o al partido que les acaricia la cabeza.
Leo en este artículo una carta que envía un inmigrante uruguayo que tuvo la desgracia de caer en manos de las fuerzas de seguridad españolas, y que fue encerrado en un campo de concentración (si, como Guantánamo, por ejemplo) por una falta administrativa, que no delito: no tener documento. Este chico relata en su carta cómo, junto a otros miles, fue tratado como un animal y despojado de derechos fundamentales. Entre otras cosas cuenta cómo uno de sus compañeros de desgracia, despojado de su medicación psiquiátrica, intentó suicidarse, ante la mirada impasiva de los carceleros que no solo no intentaron evitarlo teniéndolo a la vista, sino que no ayudaron a salvarlo ni reanimarlo. Sólo el esfuerzo del resto de condenados (y digo “condenados” porque ya lo estaban cuando cayeron ahí, aunque no hubiesen tenido juicio) salvó la vida del muchacho.
Esto pasa en la España del derecho. En la España psocialista . En la España hipócrita en la que el psoe le pide al psoe que cierre el campo de concentracion (que le llaman “centro de internamiento”), y no lo hacen por principios, sino para tapar el escándalo. Y el presidente nos llama ignorantes, y se ve que lo somos porque le creímos cuando decía que él era diferente.
Me recuerda en algunos aspectos al libro Chau Rodríguez, de Ignacio Vanella. Sólo que en ese caso se relata la historia de un hombre que es encerrado por motivos políticos, en el contexto de una de las dictaduras mas sanguinarias e inhumanas que se conocen, no un muchacho que en pleno estado democrático de un gobierno “socialista” y “obrero” (sic.) es encarcelado por no llevar dni.