Los dos principales sindicatos del país han acabado por firmar el IV convenio de Telemárketing. Han traicionado a los trabajadores del telemarketing, firmando un convenio donde no se cumple absolutamente ninguna reivindicación, se aumenta el sueldo en un vergonzoso 0,25% (2 euros/mes para un trabajador a jornada completa), se aumenta la duracion maxima de los contratos eventuales (se pasan más por el forro la estabilidad laboral), y se cambia el nombre de al actividad, de “telemarketing” a “contact center” (no queda claro en qué beneficia eso a nadie; por mi pueden llamarle “linea roja”). Por supuesto, la guinda es que aumenta la cantidad de liberados de los dos sindicatos principales (gente que cobra de las empresas, pero no trabaja), lo cual sigue pareciendome un precio muy bajo para traicionar a varios miles de trabajadores.
Lo han hecho a espaldas del resto de sindicatos, a puerta cerrada con la patronal, sin consultarlo con los trabajadores (ni siquiera con sus afiliados, que tambien se han mostrado sorprendidos), y el dia antes de una manifestación convocada por CGT, para hacerles el favor a la patronal de impedirla, quitándonos a los trabajadores la posibilidad de luchar por nuestros derechos.
Yo ya he tenido la oportunidad de conocer las prácticas de CC.OO. y sus abogados (“aqui es muy difícil, pero tengo un bufete con mi marido y ahí podríamos hacer mas…”), ahora que no tengo ningún vinculo con ellos vuelvo a ser victima de sus maniobras. Luego alguien se sorprenderá cuando aparecen noticias como ésta, o como ésta.

En teoría, los liberados cobran de su sindicato, que es para quien se supone que trabajan, ya que desocupan sus labores en los puestos de trabajo en sus empresas, ¿no es así? si no, sería ilegal, denunciable.
No me fio un pelo de los sindicatos, de ninguno. Hace algunos años tuve “la suerte” de contar con la abogada de UGT Canarias para que llevara una denuncia que interpuse a una empresa que dejó de pagarme de la noche a la mañana. Nunca he visto tanto papel mojado en un despacho, tanta oscuridad en los procesos, tanta falta de profesionalidad y tantas ganas de llevarse el dinerito calentito al bolsillo sin mover un dedo.
[...] algunos nos sorprendemos de las aberrantes actuaciones de los sindicatos “de izquierdas”. Oh! perdón, debí decir “los sindicatos sin [...]